Editorial: Península/ 2020/ ISBN: 9788499425955/ 156 paginas/ español/ Traducción: Paula Aguiriano Aizpurua
Las palabras no son inocentes. Puede que aún menos de lo que pensábamos. La palabra «elefante» hace que evoquemos automáticamente a un animal de trompa flexible y orejas grandes. Incluso cuando le pedimos a alguien que no piense en uno, lo estamos evocando. No solo eso: estamos dando carta de validez a esa palabra para referirnos a ese animal en concreto. Lo mismo ocurre en el lenguaje político. Los republicanos estadounidenses, desde Reagan y hasta Trump, han conseguido activar, en una parte significativa de la población, los marcos mentales que más les convienen, entre ellos el del Estado como «padre estricto» que define reglas de conducta, que castiga y educa con firmeza cuando la situación lo requiere.